La langosta y su armadura de hierro
La langosta es un animal suave y pulposo que vive dentro de un caparazón rígido. ¿Quién lo diría, verdad? Ese caparazón no se expande. Es como una armadura de hierro. Entonces, ¿cómo crece la langosta? A medida que va creciendo, el caparazón se vuelve una gran limitante y la langosta se siente bajo mucha presión. Muy incómoda. No le queda más remedio que quitarse esa armadura que se le ha quedado pequeña. Se va debajo de una formación de piedras para protegerse de los depredadores y se deshace de su caparazón, pero produce uno nuevo. Eventualmente, ese caparazón también se vuelve muy incómodo cuando crece, entonces vuelve a las rocas y cambia nuevamente su caparazón. La langosta repite este proceso una y otra vez a lo largo de su vida. El estímulo que permite a la langosta crecer es el sentirse incómoda. Ahora, imagínate si las langostas tuvieran médico. Nunca crecerían, porque cuando se sintieran incómodas, irían para conseguir un Valium o un Ibuprofeno y todo estaría bien. Nunca se quitarían el caparazón.